Eurovisión y las canciones de amor romántico

Se acerca Eurovisión y, si como yo, sois fans de ese maravilloso despliegue artístico, estaréis deseando conocer a los representantes de los países de esta edición del 2017. Mientras se conocen sus nombres y sus propuestas, he hecho un repaso por las canciones ganadoras desde el 2003 para analizar la temática tratada en las letras, y esto es lo que encontré:

  • El 50% de las canciones ganadoras hacían apología del amor romántico. No es de extrañar, teniendo en cuenta que en la industria musical el amor y el desamor son de los temas a los que más se recurre a la hora de componer.

Algunos ejemplos:

“Never leave me, and believe me, in my empty life you’ll be the only reason.” (My number one – Helena Paparizou. Grecia, 2005)

Nunca me dejes y créeme, en mi vida vacía tú serás la única razón.

 

“Like a satellite I’m in orbit all the way around you, and I would fall out into the night, can’t go a minute without your love.” (Satellite – Lena Meyer-Landrut. Alemania 2010)

Como un satélite, estoy en órbita a tu alrededor y caeré en la noche, no puedo estar un minuto sin tu amor.

 

Incluso Alexander Rybak (Noruega, 2009), a quien admiro profundamente, nos cantó esto en su aclamada Fairytale:

“I’m in love with a fairytale, even though it hurts. Cause I don’t care if I lose my mind, I’m already cursed.”

Estoy enamorado de un cuento de hadas, aunque duele. Porque no me importa si pierdo la cabeza, ya estoy maldito.

 

  • Sólo 2 canciones tocaron temas sociales:
  1. Rise like a Phoenix, de Conchita Wurst (Austria, 2014), que trataba sobre la opresión a la que el colectivo LGTB se ha visto sometida, y
  2. 1944, de Jamala (Ucrania, 2016), que abordaba la expulsión del pueblo tártaro de Crimea en el año 1944.
  • Hubo, no obstante, grandes canciones que abogaron por la motivación y la fortaleza, como Believe de Dima Bilan (Rusia, 2008) o Heroes de Mâns Zelmerlöw (Suecia, 2015).

 

Crucemos los dedos para que este año nos sorprendan con propuestas que canten más a la libertad, al amor sano y a la igualdad entre mujeres y hombres. Mientras, os dejo con la canción que el año pasado representó a Francia y que reúne todos los aspectos tratados en este blog: anima a perseguir los sueños y trata, de manera transversal y con total naturalidad, la segregación horizontal, invirtiendo los roles tradicionales de género en su videoclip. Espero que la disfrutéis tanto como yo.

 

 

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Madre y feminista a tiempo completo, bloguera en mis ratos libres. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.

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