Todo sobre la Carta de Presentación

La carta de presentación es un escrito que acompaña al currículum vitae en el que se destacan los aspectos profesionales que resultarán más positivos para alcanzar el puesto al que se opta. Es decir, hace hincapié en los conocimientos y habilidades relacionados, directa o indirectamente, con el puesto y en la motivación para trabajar en el mismo.

La carta de presentación no es un resumen del CV, ya que lo que pretende es despertar el interés del reclutador con el objetivo de que lea el currículum con mayor atención.

Tipos de carta de presentación:

Existen, fundamentalmente, dos tipos:

  • La carta para responder a una oferta: en esta carta se deben destacar, como decía antes, las cualidades y competencias relacionadas con el puesto. También resulta esclarecedor señalar la fecha y el medio en el que se vio la oferta.
  • La autocandidatura: en este caso, puesto que no se solicita una vacante que exista en ese momento, es necesario elaborar la carta con más cuidado, de manera que en el futuro, cuando necesiten de un profesional con las mismas características, nos recuerden. En la autocandidatura es recomendable concretar el objetivo profesional: en qué departamento de la empresa estamos interesados en trabajar y/o en qué puesto, de modo que podamos señalar las competencias relacionadas con mayor precisión.

¿Qué estructura se debe seguir en la carta de presentación?

Yo no soy partidaria de grandes formalidades en los saludos. Ni Estimados, ni Excelentísimos, ni, por supuesto, Muy Señor/a mío/a. Si lo que queremos transmitir con nuestra carta de presentación es sinceridad y credibilidad, utilizando una fórmula tan arcaica y ficticia, mal empezamos. ¿Por qué no emplear simplemente un Buenos días/Buenas tardes? Y si conocemos el nombre de la persona que va a recibir nuestra solicitud, siempre quedará mucho más personalizado que lo mencionemos. “Buenos días, Andrea” o “Buenas tardes, Borja”. Si os parece demasiado arriesgado, podéis optar por un Sr. o Sra. y el apellido. Como os sintáis más cómodos. Yo utilizo mayoritariamente el nombre de pila, ya que considero que si el mensaje se escribe en términos correctos y de manera educada no ha de ofender a nadie, aunque esto dependerá en gran medida de nuestro interlocutor y del tipo de entidad a la que estemos enviando nuestra solicitud.

En el primer párrafo se ha de aclarar el motivo de la carta. Explicar muy brevemente porqué estamos enviando nuestro CV: a qué puesto queremos optar.

En el segundo, señalar los puntos fuertes que se poseen para desempeñar con éxito el puesto, así como dónde o de qué forma se han adquirido.

En un tercer párrafo se debe hacer mención a la motivación, al interés por ese puesto en concreto y por concertar una entrevista.

Por último, la despedida ha de estar en consonancia con el saludo, incluyendo lugar, fecha y nombre del candidato mecanografiados, junto a la firma manuscrita (esto último podemos omitirlo si el envío es online).

pluma

Consejos para su elaboración

Lo primordial es adaptar la carta a cada candidatura. Se puede partir de un modelo estándar, pero siempre modificándola para que se ajuste lo máximo posible al puesto.

La carta ha de ser breve, unas 10 – 12 líneas distribuidas en tres párrafos, puesto que una extensión mayor puede resultar tediosa y dificultar la atención del seleccionador.

El lenguaje debe ser formal desde el principio hasta el final y, por supuesto, no se debe suplicar el puesto alegando circunstancias personales. Al lenguaje formal ha de acompañar una sintaxis y ortografía correctas. Esto es imprescindible, sobre todo si optamos a puestos que requieren una elevada formación. No hay nada que me desanime más de la carta de presentación y del CV de un candidato que las faltas de ortografía y una presentación desorganizada.

En el caso de carecer de experiencia, lo mejor es centrarse en la motivación y en las capacidades, además de mencionar los periodos de prácticas o el voluntariado que se haya realizado; a fin de cuentas, esto es experiencia no remunerada 😉

El envío se puede hacer de dos formas: por carta (adjuntando el CV sin grapar ambos documentos) o por correo electrónico, que en esta década es lo más común. En este último caso la carta se incluiría en el cuerpo del mensaje  y el CV como documento adjunto.

Si una vez leído esto te queda alguna duda para elaborar tu carta de presentación, coméntamela en el apartado Comentarios. ¡Estaré encantada de ayudarte!

Sandra Iglesias Rodríguez

Psicóloga y orientadora profesional de formación. Escritora de vocación. Madre y feminista a tiempo completo, bloguera en mis ratos libres. Aquí encontrarás información y debate sobre todo lo que tenga que ver con el mundo del empleo y con la igualdad de género.

3 responses

  1. Wow! Que bien explicado todo! Debería de hacerme una plantilla de cada tipo!
    De todas formas… Mira que me gusta escribir, mira que parezco una persiana cuando hablo y mira que me gusta hablar… Pero es ponerme delante de una hoja en blanco para escribir una carta de presentación/motivación y me quedo como la hoja, en blanco. Daría lo que fuera porque se inventara un programa o una aplicación en la que rellenando algunos datos, se creara automáticamente este documento. Luego, a partir de un primer esbozo, ya retocas no? La cosa es ponerse, está claro, pero cuesta tanto….

    • ¡Gracias por tu comentario! Generalmente, la carta de presentación es lo que más pereza da redactar. Quizás porque no sigue una estructura tan rígida como el CV, mucho más rápido de elaborar y rellenar. No obstante, tal y como mencionas, una vez que hemos creado un primer modelo, o una plantilla, solamente tendremos que modificarla en las siguientes ocasiones, de manera que siempre se adapte al puesto o empresa a la que lo vayamos a enviar.
      Así que ¡ánimo con tu carta de presentación! Seguro que te queda bien.

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